El significado de la primavera no sólo la busques fuera de ti, hállala en tu interior, porque ahí experimentarás la riqueza de la vida. – Abel Pérez Rojas

 

El significado de la primavera en los temperamentos

La primavera nos introduce en una necesidad de crecimiento. En la primavera, los días se alargan gracias a que la luz del sol nos acaricia para darnos los buenos días más temprano y su presencia nos acompaña más horas.

Esta estación del año ha sido tenida en cuenta por la Medicina Tradicional China al concluir que el hígado y la vesícula biliar son los órganos que la representan. Órganos a los que también hicieron referencia los antiguos estudios occidentales de la personalidad como la teoría de los cuatro humores propuesta por Hipócrates  y desarrollada por Galeno.  En ellos se explica que la predominancia de bilis amarillas, como humor producido por el hígado y almacenado en la vesícula biliar, daba lugar a la personalidad colérica.

De esta manera, podemos intuir la profunda conexión que existe entre nuestro microcosmos y el macrocosmos del que formamos parte como un sistema perfecto donde nuestra personalidad colérica recibe una llamada del exterior con el objetivo de que sea escuchada.

No obstante, si bien es posible que nuestra personalidad colérica no sea preferente, todos nosotros disponemos de un hígado, una vesícula biliar y bilis amarillas. Así que depende de nosotros activar la escucha de nuestro temperamento colérico.

¿Qué ocurre en nuestro microcosmos?

El estímulo de nuestro colérico interno se va a centrar en el crecimiento, en reconocer oportunidades y pensar en valores. Para ello, necesita que pongamos en práctica su capacidad para marcar objetivos, mantener el foco y caminar por ellos. Así, a través de saber hacia dónde vamos, seremos capaces de generar la confianza y voluntad suficientes para lograr los resultados de nuestros objetivos.

Las bilis amarillas producidas y secretadas por nuestro hígado, estimulan la sangre al golpear las bilis negras para su depuración. Esto favorece un movimiento interno que si no lo tenemos activo, el resto del sistema se estanca. Si no hay estímulo, no hay movimiento y acabamos perdiendo la motivación.

Por ello, nuestro camino de aprendizaje pasa por identificar en qué parte de nuestras vidas estamos siendo intolerantes, críticos y hemos perdido la motivación para crecer. Poder identificarlo nos va a llevar a abrirnos al aprendizaje ya que el proceso de crecimiento nos va a exigir una tolerancia al cambio y a la diversidad de las circunstancias que nos rodean para convertirnos en la semilla que posteriormente florezca. Reconocer cada paso que damos es el agua que va a hacer crecer todo nuestro potencial.

En este punto nos hemos preguntado, ¿qué ocurriría en nuestras vidas si empezásemos a cuidar y amar nuestro colérico interno?

¿Qué puede apoyar a nuestra comunicación no verbal?

Joaquina Fernández hablaba en esta época del año de acompañar nuestra alimentación para acompañar nuestros resultados. El proceso para alcanzar una mayor confianza en nosotros debe incluir una mirada atenta hacia nuestros hábitos. ¿Cuidamos lo que comemos para favorecer el movimiento que necesitamos realizar para alcanzar nuestras metas? En la primavera, es importante cuidar nuestro hígado reduciendo los alimentos procesados y los fritos, al mismo tiempo que introducimos alimentos verdes con gran cantidad de clorofila. Los alimentos templados o cocidos al vapor así como la presencia del sabor ácido en nuestra dieta facilita la metabolización de nuestras grasas como complemento idóneo para ir cuidando nuestro hígado.

 

¡Os deseamos un feliz inicio de primavera!

Ángel. Equipo CNV Instituto Hune

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