Psicología Instituto Hune

“Medita en la belleza de la vida. Mira las estrellas y date cuenta de que corres con ellas” – Marco Aurelio

 

Las personas nos sentimos más felices cuando damos que cuando recibimos.

Ningún deber es más urgente que el de dar las gracias” – James Allen

En el dar y recibir se gestan y consolidan las relaciones. En este movimiento, cuando damos estamos entregando a la persona algo con un significado determinado para nosotros.

Cuando recibimos, nos abrimos a lo que la persona nos ofrece.

Gracias” será esa palabra que diremos repetidas veces estos días. “Gracias por tu regalo”, “Gracias por tu trabajo”, “Gracias por ser mi cliente”, “Gracias por la cena que has hecho”, “Gracias por tu amabilidad”…

El valor de este intercambio va a depender de la perspectiva que tengamos sobre lo que damos y recibimos. Si creemos que damos mucho y recibimos poco, nos sentiremos decepcionados. Sin embargo, si recibimos más de lo que damos seguramente no estaremos valorando lo que nos dan.

El valor de las relaciones sabemos que no está en medir; y sí en el equilibrio y el agradecimiento sincero en relación a la vida y relación con el otro.

En este sentido, tanto el perdón como el agradecimiento son las dos caras de la moneda que nos permitirán ser felices en nuestras relaciones.

A través del perdón podemos liberarnos del ego, la razón o una posición rígida para entender que hay otras posturas, otras formas de hacer y de entender las cosas…

En el agradecimiento honramos la relación teniendo presente todo lo que nos ofrece.

Pero, ¿agradecemos sinceramente lo que tenemos y recibimos?

Reconocer lo bueno que ya tienes en tu vida es la base de la abundancia” – Eckhart Tolle

El agradecimiento va mucho más allá de dar las gracias; es un sentimiento profundo de reconocimiento y aceptación hacia algo o alguien, e implica un movimiento interior y exterior que nos llena de felicidad.

Agradecer, por tanto, nos lleva inevitablemente a observar lo que tenemos.

Si cada uno hiciera un listado de lo que tiene, seguramente se asombraría de la visión tan negativa que vierte cada día sobre su vida. Podrías escribir un listado enorme de cosas, hechos, que te lleven al profundo agradecimiento y te darías cuenta que tu vida es mucho más rica de lo que crees.

Sin embargo, pocas veces observamos lo que tenemos y sí aquello que nos falta.

Nuestra sensación de carencia se convierte en un gigante que ensombrece el resto. Tal vez no tenemos pareja, suficiente dinero, salud, trabajo…También podemos vivir con miedo, angustia, ira, rencor…porque en nuestra vida hay dolor.

En la vida cabe todo esto, y aunque el dolor es inevitable el sufrimiento es elegido. Cuando sentimos agradecimiento no existe ni el sufrimiento, ni la depresión, ni la sensación de carencia porque lo que ya tenemos es un regalo.

Según Buda, “la gratitud es la clave que convierte los problemas en bendiciones, y lo inesperado en regalos”.

Si volvieras a mirar la lista, que te sugiero que hagas antes de acabar el año y cada cierto tiempo, te darás cuenta que hay más cosas buenas en tu vida que malas. Verás que tienes muchos recursos para trabajar en lo que no funciona, mucho que agradecer que suple lo que te falta. Pero además hay una máxima de vida: en la medida que algo no funciona, tú aprendes y evolucionas.

A esto también hay que dar las gracias. Lo dulce lo podemos valorar porque existe lo amargo.

Cambia agradeciendo

Si quieres cambiar tu vida, intenta con la gratitud. Cambiará tu vida poderosamente” – Gerald Good

Steve Jobs, en su famoso discurso de Stanford, dice que la vida adquiere sentido cuando somos capaces de conectar los puntos.

En su discurso conecta tres hechos en los que de manera implícita y explícita habla de la pérdida. La primera, la de su madre biológica que le dio en adopción para que tuviera una buena educación que ella no podía ofrecer. La segunda pérdida, su expulsión de Apple. La tercera la de su salud. Le detectaron un cáncer por el que finalmente falleció.

Dice, en esta la última parte de su discurso: “Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida”.

Su mensaje final es que la pérdida es el gran agente de cambio.

Cuando somos capaces de agradecer, nos damos cuenta que hasta lo más negativo que nos ha sucedido en la vida tiene sentido en el presente. Lo malo, lo que no tuvimos, es lo que necesitamos para ser mejores personas.

Agradecer es la forma de decir sí a todo lo que ha pasado.

Cuando deseamos que nuestro futuro sea distinto, cuando deseamos cosas en nuestra vida, cuando escribimos nuestros propósitos de año nuevo, normalmente miramos hacia delante sin tener en cuenta lo que ya nos dice el pasado. Este parece que no ayuda si lo que buscamos es algo diferente. Sin embargo, en el pasado está todo lo que necesitamos saber para realizar los cambios en el presente.

Si en mis propósitos de año nuevo deseo lo mismo de siempre, o cosas fuera de mí, es porque aún no he cambiado la forma de orientarme hacia lo que deseo.

Revisar este año desde una mirada de gratitud nos ayuda a cerrarlo e iniciar el siguiente. Puede que necesitemos estar en paz en nuestras relaciones, en vez de tener pareja; puede que necesitemos orientar nuestros negocios hacia un lugar que aporte sentido para todo, en vez de ganar dinero; tal vez necesitemos cuidar lo que somos, en vez de querer bajar de peso.

Y en todo ello está agradecer lo que no tenemos aún, lo que hemos perdido, porque esto es lo que nos llevará a un camino distinto, nuevo, sorprendente, y de felicidad.

 

El equipo de Instituto Hune agradece con todo el corazón la oportunidad de seguir nutriéndonos de lo que aprendemos y entregamos, de compartirlo con las personas que se acercan a las que agradecemos su curiosidad, entrega y ganas de aprender. Agradecemos seguir latiendo, ofreciendo lo que somos, inspirados cada día en las enseñanzas de Joaquina Fernández, en el ser humano, en lo divino y en lo terrenal.

Feliz año de nuevas oportunidades 2020. 

Noelia Estévez

Psicóloga, directora de Instituto Hune

Una respuesta a “Dar las gracias, la gratitud, ser feliz”

  1. Mercedes Redondo dice:

    Maravilloso…!!! Da gusto leer y sentir la profundidad de lo escrito desde el corazón . GRACIAS por todo.

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