Coaching para el cambio...

Cuando sabes dónde vas, el universo te abre el camino. Enric Corbera

                                                                                                                                                                                             

Hay momentos en la vida que son determinantes. Si piensas ahora mismo en ello, tal vez te acuerdes de alguna “crisis” que fue decisiva para que estés hoy donde estás.

Conozco a muchas personas que la crisis, económica y personal que empezó hace ya una década, les llevó a convertirse en coaches. Yo soy una de ellas.

Mi crisis de aquel momento tenía que ver con dar mayor sentido a mi carrera, y coincidía con una búsqueda de “algo” de muchos de mis compañeros que estaban en un momento de cambio. Por otra parte, había una necesidad de conectar con algo más humano, seguramente trascendente, que antes o después llama a la puerta de muchos de nosotros.

Descubrí, según avanzaba mi primera formación en coaching, que ese “algo” distinto que yo buscaba era dar sentido a quien era, lo que hacía, por qué y para qué lo hacía. 

La oportunidad que me brindó el coaching fue iniciar un camino de autoconocimiento y dar un primer paso. Supongo que las crisis nos demandan, en el fondo, esto mismo: un aprendizaje a través de una mayor conexión con quiénes somos y avanzar hacia algo distinto.

Cuando esto es así, las piedras del camino se hacen más pequeñas, sorteables y dejan de ser tan conocidas…

Encontré en el coaching, que los sueños forman parte del espacio personal, no son ajenos a tu zona de control. Volví a creer que no era malo soñar, aunque era importante distinguir los sueños de los deseos. Los deseos difícilmente dejan de ser fantasías si no transformamos la manera de pensar y de actuar sobre ellos.

El coaching pone a trabajar los sueños desde el lugar donde se pueden manejar, la realidad, estableciendo un primer paso que es la definición del objetivo que queremos conseguir.  Los sueños se convierten en algo que puedes tocar, sentir, hacer tuyo revisando cuáles son tus valores, de dónde parten tus creencias y motivaciones para conseguir el objetivo. El proceso avanza entre la resistencia hasta lograr un compromiso, que será lo que cambiará todo:

“Hasta que uno se compromete, existe la duda, la posibilidad de retirarse . 
En lo concerniente a actos de iniciativa y creación, existe una verdad elemental,
y el ignorarla mata innumerables ideas y planes magníficos:
en el momento en que uno se compromete, también interviene la providencia. 
Ocurren, entonces, todo tipo de cosas positivas, que de otro modo jamás se habrían producido.
Una serie de acontecimientos derivan de esa decisión, poniendo a favor de uno
incidentes fortuitos, encuentros insospechados y material de apoyo,
que ningún hombre podría haber soñado con lograr.
Sea cual fuere tu sueño, comiénzalo. La audacia tiene genio, poder y magia. ¡Empiézalo ¡Ahora!”        

 Johann Wolfgang von Goethe

 

Este texto maravilloso de Goethe muestra para mí dos aspectos imprescindibles en el coaching: soñar con lograr algo y comprometerse con ello. Cuando esto es así, no hay nada que pare a las personas a alcanzar sus objetivos.

No hay magia en el coaching, aunque en la formación y en la práctica como coach, suceden todo tipo de cosas inexplicables. Con el tiempo, con una mayor perspectiva, te das cuenta que eso que a veces llamamos magia es en realidad un cambio de filosofía, en una mirada más amable de la vida, el desarrollo de una inteligencia práctica que conecta continuamente la acción con la reflexión. A eso se le añade la creencia de que el ser humano es capaz de conseguir todo lo que se proponga.

Una vez que acabas la formación de coaching sabes que nada será como antes. La inercia de cómo hacías las cosas acaban, sabes que hay otra manera más creativa de funcionar en tu día a día. Te das cuenta de que el cambio lo produces tú.

El cambio está en ti.

Este es el inicio hacia un camino con sentido.

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2 respuestas a “Coaching para el cambio”

  1. Claudia Pons dice:

    No hay nada más placentero, que saber que nuestras metas cumplidas y otras que vendrán , son simplemente la respuesta muchas veces a nuestra Resiliencia; y más aún cuándo logramos el encanto de fortalecer a otros a través del coaching.
    Es un honor ,para mí saber que este maravilloso postulado de hune , no solo aplica conocimientos, sino que también une experiencias con los mejores resultados .
    Gracias.
    Respetuosamente
    Claudia Pons

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