La teoría de las ventanas rotas

“No actuamos correctamente porque tengamos excelentes virtudes, sino que somos virtuosos porque actuamos correctamente”. Aristóteles

 

¿Has oído hablar de la teoría de las ventanas rotas antes? ¿Puedes imaginar a dónde nos lleva su reflexión? Seguro que si lo ves en un caso práctico puedes darte cuenta pronto de a dónde quiero llevarte hoy…

 

La teoría de las ventanas rotas viene de varios experimentos urbanos en los que con la ventana rota de un edificio, con la pintada en una pared o con un coche golpeado y sucio se observa el comportamiento de las personas. Se estudia cómo, cuando introducimos uno de estos elementos “estropeados” en el contexto diario de las personas, éstas multiplican el destrozo de forma automática y común (no importa el barrio, se repite igualmente). Un objeto abandonado en la calle reproduce la basura y desperdicios a su alrededor. Una ventana rota, provoca más ventanas rotas e incluso vandalismo en su interior. Un coche sucio y con aspecto descuidado termina siendo desvalijado.

 

El efecto de las ventanas rotas nos habla de la fácil inercia de destrucción que aparece cuando algo no está cuidado, cuando no tiene buen aspecto. El impulso por cuidar y embellecer las ciudades, no solo tiene la intención de mantener lo que tenemos, sino de evitar males mayores y ambientes más dañinos.

Si es una respuesta tan común, ¿cómo nos afecta esto a nosotros?

 

La teoría de las ventanas rotas se repite dentro de ti. Si descuidas un área de tu vida, por mucho que pienses que es independiente a las demás, esa actitud y descuido se reproduce en otras. Si descuidas tu actividad física ¿qué pasa con tu vitalidad en el trabajo? Si rompes los hábitos que te mantienen activo y saludable, ¿afecta a tus relaciones personales? Incluso si descuidas tu imagen ¿tu carácter se descuida con ello?…

 

Nos solemos permitir estos descuidos diciéndonos que no nos repercuten más allá, y sin embargo, es posible que esta idea sea lo que nos termine llevando a “las malas rachas”.

 

Una mala racha nace en el instante en que pasamos por alto nuestra respuesta atenta y voluntariosa, o cuando mantenemos sin arreglar un área dañada y pesa en las demás.

 

Si esta teoría puede servirnos, nos enseña que:

  • Arregla cuanto antes un área estropeada. Y mejor solucionarlo cuando son daños pequeños. Quizá, si es grande la rotura del cristal y lleva tiempo el encargo de la nueva ventana, mientras, puedes barrer los trozos rotos del suelo, o limpiar los marcos… Siempre hay algo que puede acercarte a la mejora y protegerte de nuevos daños.
  • Haz como los ayuntamientos y mantén, al máximo que puedas, tus aceras y ventanas relucientes. Te gustará mirarlas y te hará feliz mantenerlo así. Será fácil.
  • Servirás de ejemplo para las personas que están a tu lado y también, con tus hábitos y técnicas, podrás apoyar a otros a que tengan las ventanas limpias y cuidadas como tú.

 

Para poder entrar en este hábito de cuidado y de mantener la virtud, se trata de sumar varios pasos:

 

  1. Define los hábitos y chequea que son retos para los que tienes capacidad ahora. Dale una oportunidad a la voluntad y al arranque para hacerlo. Al cerebro le encanta tener tareas HECHAS! Verás cuánto te activa y te ayuda a seguir.
  2. Para que el anterior punto sea sostenible, no solo se trata de voluntad fija y constancia, también de que te ilusione y puedas disfrutar de estos hábitos. Así pasan de ser una rutina a ser “tu propio método”. Puedes encargarte de buscar comportamientos y entornos donde vayas a sentirte bien, disfrutar haciéndolo.
  3. Visualiza el área de tu vida que estás cuidando e inspírate en esa imagen futura. Los objetivos no solo son cosas que cumplir, date cuenta de que están basados en a dónde quieres llegar. Pon una imagen, una frase o algo que te inspire y conecte con esa visión de ti mismo.

 

¿Ya sabes qué ventana vas a arreglar? ¿Ya imaginas el edificio resplandeciente?

 

Que tus pequeñas -pero concienzudas- acciones te acerquen a un edificio interno cuidado, bonito, limpio y habitable en el que podamos visitarte. Que seas feliz en él. Que construyamos juntos una ciudad ejemplar.

 

Feliz semana que comienza, nos tienes cerca.

 

Paloma Mesonero-Romanos

 

Fecha confirmada: ¡NUEVA EDICIÓN!

Coaching del Inconsciente

16 Diciembre 2018 10:00 – 18:00

 

¿Quieres revisar tus “ventanas” y ponerte manos a la obra para ser feliz? Si quieres, podemos acompañarte.

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2 respuestas a “La teoría de las ventanas rotas”

  1. Raquel dice:

    Fantástico artículo y de gran ayuda, cierto cuando se descuida un area repercute en las demás….voy a ocuparme de las ventanas de mi vida! Gracias

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