¿Cómo podemos cambiar el mundo? A través del apoyo de nuestros objetivos.

“Dadme un punto de apoyo y cambiaré el mundo” Arquímedes.

Cómo cambiar el mundo

Muchos de los que me conocen y me tienen cerca, dicen que peco de no querer ver lo malo de las cosas. Sin embargo, cuando me siento a escribirte parece que buscara siempre un motivo carente para el que tenga sentido que yo me ponga a escribir. A “enseñarte” algo. A mejorar el mundo como si alguna de estas palabras aportaran un granito de arena e hicieran un mundo mejor. ¿Cuántos días más podría hacer eso? ¿Cuántos problemas tuyos tendría que inventarme para hablar sobre cómo solucionarlos?

Te sirve todo lo que tienes delante cada día para vivir y construir conmigo un mundo mejor. Ya somos capaces.

¿Cuántas veces más estaremos sin vivir nuestra vida esperando a “poder” hacerlo? ¿Cuánto tiempo más creeremos que lo mejor está por llegar?

Ayer veía una bandada de pájaros volando alto. Además de ser un espectáculo hermoso, reflexioné sobre la capacidad de esas aves que volaban. Pensé: “no les debe costar tanto, seguro que están tan arriba para coger corrientes que les lleven sin esfuerzo”… Como veis, trataba de ver el atajo positivo de tan grande esfuerzo que hacen cada año muchas aves. Me fijé un poco más y… ¡Caramba si les debe costar! Ahí arriba hacía frío, seguro que algo de viento, y kilómetros y kilómetros de vuelo sin una parada, sin un apoyo para sus constantes alas.

Así que mi reflexión cambió radicalmente. Pensé algo así como “Dame un objetivo y cambiaré el mundo”. Sin duda. Las aves tienen un destino, un objetivo marcado que les mantiene en la constancia y en la resistencia. En el logro de llegar a él sin condición, como meta. ¿Y nosotros? Más fuertes, inteligentes y con más medios que las aves y, sin embargo, dudando sobre si saltamos del nido, sobre si podremos, sobre si otros vuelan mejor que nosotros.

Y seguía pensando en el objetivo como la punta de la flecha de esa bandada que volaba en pico… En ese momento, la estructura cambia. Otra de las aves, con fuerza, toma la delantera y el triángulo volador rota su vértice. ¡Wow! O sea que todas vuelan, pero reparten el esfuerzo.

¿Qué te dice esto? Para mí la estructura empezaba a ser clara:

 

  1. ¿Cómo voy a volar de forma constante si no sé a dónde voy? ¿Tengo un objetivo? ¿Cuál es?

Si empieza a hacer calor y no quiero estar en un lugar, entonces tendré que decidir cambiar algo y poner foco en mi nuevo rumbo. ¿Sabes dónde no quieres estar tú? ¿Y sabes dónde sí? Pon el foco en ese nuevo lugar y traza el rumbo.

  1. ¿Vuelo solo? ¿Este esfuerzo físico, emocional o de aprendizaje dependen únicamente de mí? ¿Podré mantenerlo?

El segundo paso necesario es reconocer todas las conexiones que tengo junto a mí que me facilitan el vuelo. Tantas veces nuestra excusa para abandonar un objetivo es la soledad, la dureza o el camino sin apoyos y, sin embargo, aunque nuestro aleteo es el principal que nos mantiene arriba, hay quien alivia el vuelo, quien toma el relevo a veces contra la corriente y quien está disfrutando de las vistas junto a ti. Mira con conciencia sobre esto, ¿qué apoyos tienes?

 

¡Qué bonito es un objetivo y un rumbo vital acompañándonos unos a otros!

 

Empiezo diciendo que somos capaces. Bien, también pienso que somos buenos. Ojalá cada día miremos a quien tenemos cerca como un canal más para hacer un mundo mejor juntos. Que nuestro cansancio se vea ligero compartiendo el camino con más personas, haciendo bondades en bandadas. Ojalá le demos a cualquiera la oportunidad de mostrar su propio aleteo, de sentir su apoyo, de saber que cada uno tiene el mismo rumbo de ser felices y vistas únicas para disfrutar del vuelo.

Vuelo con vosotros y mientras escribo esto, me doy cuenta de que soy paloma… ¡Qué bucólico Lunes!

Feliz día.

 

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5 respuestas a “Dame un punto de apoyo y cambiaré el mundo”

  1. Marisa Ruiz dice:

    Me ha gustado muchísimo tu reflexión. ¡¡Gracias de corazón!!
    Ojalá seamos capaces de aportar cada uno de nosotros su granito de BONDAD

    • Noelia Estévez dice:

      Muchísimas gracias Marisa por tu comentario! Todos llevamos dentro de nosotros tantas cosas, tan buenas, que con un poquito que entreguemos fuera podemos hacer la vida mejor. Un pequeño gesto cada día, imagínate!… A nosotros nos mueve provocar ese pequeño gesto 🙂 Un fuerte abrazo

    • Paloma Mesonero-Romanos dice:

      Tengo esperanza Marisa en toda la bondad que podemos hacer brillar juntos.

      Gracias por tu comentario, un abrazo cariñoso.
      Paloma.

  2. Javier Brime dice:

    Muchas gracias por compartir tu reflexión. Me ha gustado mucho. Sobre todo, tu llamada final a la “bondad” que tanto se echa de menos en la actualidad. Todo el mundo pide que seamos más eficientes, más innovadores, más empáticos, más colaborativos, más …… y siempre se olvidan de la bondad que es muy importante pues, en mi opinión, orienta todas las demás cosas. Que tengas un buen día.

    • Paloma Mesonero-Romanos dice:

      Aunque ya te contesté también por Facebook, cada espacio es bueno para agradecerte que estés presente y que tomes con ilusión algunas de mis palabras. Creo en esa bondad, sin duda. Comparto contigo la transformación que puede producir utilizarla.

      Un abrazo Javier, gracias de nuevo : )

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