La voluntad es nuestro tesoro

No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es mi destino (John Milton)

 

La voluntad nos conecta con nuestro poder, con nuestro progreso y con nuestra libertad. 

Joaquina Fernández decía que había una diferencia muy importante entre los deseos y los sueños. El deseo es aquello que construimos en nuestra imaginación y que instalamos cómodamente esperando a que lleguen por si mismos. Sin embargo, los sueños son aquellas metas que queremos alcanzar y a las que le ponemos los medios necesarios para conseguirlos. Los sueños nos movilizan y nos hacen participar en el proceso para alcanzarlos.

¿Cuáles son tus sueños? O dicho de otra manera, ¿qué quieres vivir? ¿Te lo has preguntado últimamente? ¿Estás viviendo lo que realmente quieres vivir? O de una manera sutil y casi imperceptible, ¿has caído en las sinuosas redes de la inercia? Sería muy interesante pararnos y respondernos honestamente. Es posible que si lo haces descubras que hay cosas que estás viviendo ahora con las que no estás conforme, que posiblemente fueran interesantes o necesarias en algún momento anterior, pero ahora han perdido su utilidad o su sentido. También es posible que te des cuenta que hace mucho que no te haces esa pregunta. Entonces, ¿qué quieres vivir en el momento en el que te encuentras ahora?

Si sigues indagando en la pregunta inicial igualmente puedes encontrar que hay otras cosas que vives ahora que sí quieres vivir. ¡Qué bueno esto! Párate un momento y date cuenta, ¿qué fuerza interior te acompaña para realizar aquello que te resulta bueno e interesante para ti? La Voluntad.

Quizás ni siquiera le hayas dado ese nombre, porque cuando la voluntad está activa y su estado de salud es bueno, hacemos las cosas que queremos sin esfuerzo, movidos por esa fortaleza interior que nos impulsa y que además nos permite encontrar la manera de ir superando los obstáculos o las molestias que aparecen en el camino. La voluntad nos conecta con nuestro poder y hace que aquello que construimos en nuestra imaginación se haga realidad.

Nuestra voluntad necesita ser descubierta, desenterrada y abrillantada igual que haríamos si descubriéramos un magnífico tesoro repleto de monedas de oro, joyas y piedras preciosas que ha permanecido oculto y olvidado durante un largo, largo tiempo. Indiana Jones en la “Última Cruzada” decía a sus alumnos que el mapa nunca marca la X del tesoro. Para nosotros eso no es exactamente así porque la voluntad es una cualidad humana que todos tenemos y que llevamos con nosotros aunque no sepamos cómo acceder a ella. Nuestro trabajo no sería tanto salir a buscarla, como restaurarla y ponerla a nuestro servicio. La restauración de este tesoro oculto requiere de un trabajo minucioso para sacar a la luz todo aquello que nos aparta de nuestra voluntad y nos debilita:

1) ¿Qué comportamiento es aquel que repites una y otra vez que sabes que te hace daño?

2) ¿A qué necesidad, que es importante para ti, está dando respuesta este comportamiento que te hace daño? Observa minuciosamente esta necesidad y plantéate de qué otra manera la puedes satisfacer de forma más favorable para ti.

Cuando hemos puesto la voluntad al servicio de lo que queremos para nosotros aparece entonces un impulso interno de crecimiento. Queremos seguir adelante. Conformarnos no es una opción y entonces es cuando somos capaces de avanzar hacia la grandeza de nuestros sueños. Es el momento de preguntarnos en qué área de nuestra vida queremos crecer y conectar con nuestra voluntad de progreso, esa que nos impulsa hacia lo desconocido y que nos va a permitir experimentar y descubrir nuestro potencial.

¿En qué áreas de tu vida quieres crecer? En tu economía, en la pareja, en tus capacidades, en tu desempeño profesional…. Ojo, porque en aquello en lo que nos hayamos conformado nos estancaremos y no habrá crecimiento.

Pero si seguimos adelante en nuestro propósito de progreso, si ponemos nuestra inteligencia volitiva al servicio de lo que queremos ser, tener o lograr, conseguiremos no solamente que sea una realidad en nuestra vida sino que además, se producirá el fenómeno más extraordinario que la persona pueda vivir, vivir de acuerdo consigo misma en lo que hace, en lo que siente y en lo que piensa, de forma honesta y libre.

Sandra Huertas 

Profesora del curso de inteligencia emocional

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