Educar con amor

“Cuando le enseñas a un niño algo, le quitas para siempre su oportunidad de descubrirlo por sí mismo”. Jean Piaget

Para ser padres hay que plantearse ser, un poco, Juana de Arco, tener unos ideales y unas metas muy fuertes y no estar en ningún momento dispuestos a perderlas en aras de la comodidad.

Durante los primeros cuatro años de vida de un niño, entendiendo que a partir de los 4 años pasa a un lugar totalmente diferente, es el tiempo del autoconocimiento físico. Un niño ya nos va a decir en este tiempo si su físico está preparado para ser independiente o si tiene debilidades. 

Los tres primeros meses de la vida de un niño es muy importante que la zona del coxis y el resto del cuerpo se endurezca y se haga muy fuerte. De 3 a 5 meses lo que es importante es que les pongas panza arriba, aunque no consiga rectar, pero de 5 a 6 meses el niño ya tiene que saber hacerlo. 

Durante este tiempo, se desarrolla la competencia práctica que es la que le permite tener un objetivo y cumplirlo. De 0 a 1 año, nosotros tenemos que entender el dialogo del niño. El niño llora por tres cosas importantes: hambre, no saber conciliar el sueño (hay algo que le inquieta) y no estar en territorio concreto.

 

Diferencias por edades

De 0 a 1 año, el niño tiene que cubrir totalmente el sistema motriz. Tiene que pasar de lo horizontal a lo vertical. El niño es fuerte cuando primero recta, luego gatea, luego se pone en cuclillas y luego se pone de pie. ¿Por qué? Porque quiere decir que es inteligente para el medio que le rodea.

¿Qué le pasa cuando cumple 1 año? Ya está en lo vertical y ahora tiene que empezar a moverse en lo transversal. Tiene que empezar a ampliar sus espacios. Tiene que empezar a ir de un lado a otro con cierta autonomía sabiendo que tiene riesgos. 

A los 2 años son las rabietas más fuertes. Lo que está midiendo es como ahora que puede ver todo, no puede conseguir moverse.

La diferencia de un niño de 0 a 2 años tiene que ver con estar fuerte, de 2 a 3 años tiene que ver con el movimiento. El niño tiene que saber moverse, pero si nosotros le resolvemos el movimiento no aprende. Tenemos que permitir los movimientos poco estables, (balanceos) del niño para que toda la energía camine por su cuerpo y camine de forma natural. Es un tiempo donde aparece la voz, donde aparece la palabra, donde aparece La COMUNICACIÓN. 

Cuando el niño cumple 3 años, lo que siente es PODER. Además, empiezan a ser los líderes de la casa. La palabra “yo puedo” llena el espacio infinito de tal forma que en muchos casos, el “yo puedo” es un riesgo. ¿Cómo se gestiona el “yo puedo”? Sin decirles “tú no puedes”. Ese es el punto de máxima delicadeza de esta situación.

¿Cómo trabaja un niño de 3 a 4 años? Trabaja con el sí. Trabaja reconocimiento su fuerza y su poder. Reconociendo las tareas que ha hecho, reconociendo lo que ha aprendido porque los niños a esta edad aprenden eficiencia. Si tú les enseñas eficiencia, son los seres más eficientes de la tierra. Si le generas hábitos claros, concretos y tú no te lo saltas, él o ella jamás se los saltará.

Para finalizar, el mensaje de Joaquina Fernández es que hay que “amarse mucho a sí mismos y amar mucho a la persona con la que han hecho el hijo, porque eso es lo que hará a sus hijos grandes y hermosos“. 

Joaquina Fernández en el taller de Húnete (2013) 

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