Comunicación no Verbal. Gestos y postura

 

“El que tiene los pies torcidos, no llega a donde quiere”. Dicho popular…

 

Hemos sido seres submarinos, anfibios, mamíferos, humanos… Históricamente y, si nos fijamos bien, personalmente también. Somos concebidos y gestados en un medio acuoso, nuestras primeras formas son bastante parecidas a la de un renacuajo y, poco a poco, vamos desarrollando el pelo y perfeccionando nuestros órganos y sistema nervioso hasta nacer como personas con un cuerpo a pequeña escala…

 

Este gran brochazo histórico está representado en nuestro cerebro que crece también siguiendo este ritmo. Hemos visto en otro post cuál es la naturaleza de nuestro cerebro y cómo observarlo desde la teoría del cerebro triuno. Un breve repaso:

  • La primera parte desarrollada [la parte anfíbica, reptiliana] es la que se asegura la supervivencia, las funciones vitales, el ataque y la huida. En líneas más humanas, también cumple nuestros objetivos, desarrolla la voluntad y da aplomo a la confianza en nosotros mismos. A nuestra capacidad.
  • Un segundo tramo desarrollado como especies es el campo emocional. Cuando la supervivencia está asegurada, nuestra inquietud de avance nos lleva a relacionarnos, a unirnos a otros para vivir un mundo de experiencias, calidez y bienestar.
  • El tercer tramo, una vez los anteriores están afianzados, es el de la búsqueda de lo nuevo. El pensamiento que puede visualizar a futuro, aprender y explicar lo que ocurre a su alrededor. Ingeniar.
  • Lo siguientes tramos que se están investigando tienen que ver con la idea de trascendencia, de globalidad, de intuición… Y en ese camino el ser humano pone conciencia ahora para desarrollarlo y dar un mayor sentido a este mundo.

 

Visto esto, nuestra forma de caminar también tiene su proceso para ir, capa por capa, garantizando el equilibrio en cada tramo cerebral. Parece loco pensar que mis pies y los tuyos tienen algo que ver con nuestro cerebro y nuestra forma de ver el mundo. Porque aunque hayamos visto técnicas como la reflexología donde los canales nerviosos conectan nuestro sistema completo con la planta de los pies, en este caso estamos refiriéndonos más a cuál es nuestra actitud y cómo se evidencia nuestra forma de hacer, sentir y pensar según cómo caminemos. Según cómo nos arraiguemos a la tierra.

 

Cuando somos bebés y absolutamente dependientes, todo nuestro cuerpo está en contacto con la superficie del suelo para encontrar la máxima seguridad y estabilidad del sistema. Es como estar “lo más arraigados posible” y para ello emplea la máxima superficie del cuerpo. Por esto, es tan importante no sujetar a los bebés en volandas o en vertical, sino, siempre que podamos apoyar toda su columna y cráneo sobre nuestro brazo o nuestro cuerpo. La seguridad de una capa, da paso al desarrollo de la siguiente…

 

Meses después, probamos a ir despegando parte de la superficie de nuestro cuerpo y encontrar nuevos puntos estables de gravedad… Nos levantamos, nos apoyamos, gateamos… Con el objetivo de ajustar todo nuestro sistema y conseguir un equilibrio seguro sobre dos piececitos que darán nuestra dirección y nuestra capacidad de avances y objetivos en la vida. Los pies son nuestra primera herramienta de liderazgo. ¿Va teniendo sentido?

 

[Apoyos y refuerzos permanentes, forzar a los niños a caminar soportando nosotros con sus brazitos la mayoría del peso… no hace más que distorsionar en el niño su ritmo de desarrollo y su agitación interior para acelerar estos procesos. Los estudios de Emi Pickler sobre este tema son una guía estupenda para quienes tengáis bebés cerca].

 

Bien, retomamos este momento de ponernos de pie. De afrontar con independencia la experiencia de estar vivos… En función de la fuerza y decisión con la que nos pongamos de pie, tomamos autonomía, confianza y resolución por nosotros mismos. Y también en la medida en la que reconfiguramos nuestra conciencia a la hora de pisar, también estructuramos nuevas conexiones y actitudes sobre nosotros mismos.

 

Tanto en Comunicación no Verbal, como en el trabajo del Institito Hune en Comunicación, el primer paso a trabajar son los pies. Quiénes somos, qué seguridad tenemos en nosotros mismos, cuánto confiamos en lo que nos hace fuertes… ¿Asombroso verdad?

 

Recuerda también que la pisada puede representar un estado de la persona, y no tanto un rasgo cerrado de su personalidad. Aunque también, y gracias a la Comunicación no Verbal, me atrevo a decir que nada es un rasgo cerrado, sino que a través del cuerpo todo puede transformarse: el peso, las formas, los rasgos faciales y la vida personal o profesional sólo porque ésta nos evidencia y nos hace tomar conciencia.

Vamos a ver qué dicen unos pies y si, comprobándolo tú también contigo mismo y con personas cercanas, puedes ver las conexiones.. 

 

Nuestro ideal: una pisada firme, con los pies al frente, con un equilibrio en fuerza y sonido [nos habla de la firmeza y sensibilidad que sabe combinar] y que su estado natural es la pronación [esto es poner más fuerza en la cara interna de las plantas, que en el extremo de los pies al caminar]. Y nos habla de una persona que cumple objetivos, que es concreta, que tiene confianza en sí mismo y en lo que está haciendo.

 

¿Has observado alguna vez tu pisada? ¿Alguna vez pensaste que era importante? O mejor, ¿reconoces ese momento de necesitar seguridad en algo y “jugar a pisar fuerte” para sentir tu propia autoridad? También podemos darnos cuenta de que un pie tiene más fuerza que el otro, y esto refleja las diferencias entre nuestra seguridad emocional y la profesional… ¡Hay tantas cosas detrás de la Comunicación no Verbal!

 

La forma opuesta a esta pisada es la supinación. Cuando parece que apoyáramos todo nuestro caminar en los filos externos de los pies en cuanto tocan tierra. Esto, amigos, nos dispersa la energía y el foco en los objetivos. Me recuerda mucho a esa pisada adolescente cuando probamos a separarnos del mundo diciendo que todo nos da igual… ¿Lo reconoces?

 

También están los pies abiertos en abanico y cerrados en los tobillos o justo al contrario… que también nos delatan sobre cómo nos relacionamos con el entorno. ¿Podrías tú mismo descifrar qué quieren decir uno y otro?;

O los pies que se mueven y levantan del suelo en cuanto pueden…

 

Nuestra pisada cuenta de nosotros cómo recorremos nuestro paso por la vida y la experiencia interna que tenemos con nosotros mismos. Me gustaría que, con cariño y confianza, fueras observando tu pisada para hacerla estable, confiada, fuerte y delicada a partes iguales y trabajar, en esa doble dirección [cerebro-cuerpo] tus objetivos y tus sueños cumplidos.

Feliz semana de confianza y fortaleza.

 

 

Paloma Mesonero-Romanos

 

¿Quieres venir a una Masterclass Comunicación no verbal?

¿Quieres aprender lo que dice de ti tu cuerpo?

Te invitamos el 29 de Mayo a las 19:30

Reserva aquí tu plaza>

 

Esta tarde, ¡Taller Laboratorio Educativo!

Desmotivación infantil y 7 claves para transformarla

21 Mayo, 18:30 – 20:30h

25 euros

Plazas disponibles>

 

¿Conoces la Biografía antroposófica?

Te invitamos a una sesión abierta para conocer qué sentido vital esconde cada etapa de tu vida…

31 de Mayo 19:00h

info y reservas>

 

También te puede interesar:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.