Vivir como uno desee: solo eso merece llamarse éxito. Christopher Morley

Todos jugamos un papel en la vida. Este papel tiene un guión, un contexto y también sus normas cuando funcionamos desde él.

Según Eric Berne, padre del análisis transaccional, el guión es una planificación de toda la vida que nos sentimos obligados a cumplir. Este guión se establece durante la infancia, debido a la influencia familiar, y actuamos acorde a él cuando somos adultos.

En el guión de nuestra vida, lo primero que sorprende observar es que las atribuciones que hacíamos de niños de cómo teníamos que ser (“tengo que ser bueno”, “debo ser invisible”,  “tengo que ser la mejor”, etc.) tienen un gran parecido a las atribuciones que hacemos de nosotros de adultos en el terreno sentimental, laboral, social…

M.R. es una mujer de 36 años que decide iniciar un proceso de coaching para realizar un cambio profesional en los próximos meses. Durante las sesiones de coaching aparecen elementos que dan significado a circunstancias que ha vivido en su pasado profesional y que han impedido que tome una decisión en la actualidad.

El proceso de M.R. requiere que se haga una revisión profunda de su sistema de creencias, mandatos y atribuciones que facilitan o interfieren en su cambio profesional. Ella quiere saber cuál es el significado que le da al trabajo. En el guión de su vida, el trabajo es el medio por el que cree que puede obtener el reconocimiento de su padre.

Su padre es un hombre conservador, fuerte, carismático, con una idea muy clara de lo que tiene que hacer uno en la vida. Para él, el trabajo tiene que proporcionar estabilidad a la familia.

Ella es una mujer que esconde su determinación tras una mirada huidiza, un cuerpo aparentemente frágil y una sonrisa tímida. Ha hecho varios intentos de trabajar de manera autónoma, pero acaba una y otra vez volviendo a aceptar ofertas de trabajo que no le hacen feliz. En las relaciones sentimentales, el guión también se repite. Busca hombres que tengan la fuerza de su padre, M.R. delega en ellos su poder.

M.R. ha intentado varias veces trabajar por su cuenta en proyectos que han acabado fracasando. Ahora a sus 36 años busca dejar de repetir patrones en el trabajo.

Una revisión de los principales hitos de la biografía personal y profesional de una persona nos muestra aspectos de su guión de vida.

Aquello que se repite de manera continua, nos habla de momentos en los que queremos salir del guión y fracasamos.

En un proceso de coaching, acompañamos a que las personas reescriban el guión a través del trabajo en el aquí y en el ahora. La exploración de la visión y valores, el alineamiento con el propósito, encontrar las motivaciones más profundas y animar a actuar desde un nuevo lugar, son motores para que los clientes puedan tomar mejores decisiones.

Aprender a dar un nuevo significado a las cosas es imprescindible para el proceso. Sin embargo, solo a través de la responsabilidad de actuar de una manera distinta, acorde a un nuevo pensamiento, es lo que permitirá el cambio.

M.R. decide reescribir su guión de vida trabajando su autoridad. Asumir su poder, la confianza en sí misma y desarrollar una voluntad diaria en metas pequeñas es lo que permitirá avanzar en el proceso.

Descubre con sorpresa, que ella es una mujer fuerte, valiente y con una gran creatividad. Entiende que su “ceguera” le ha sido útil para alcanzar una falsa seguridad, tan importante hasta el momento.

Quizás la mayor oportunidad que tiene ahora es escribir la historia que quiere vivir.

Noelia Estévez

Psicóloga y coach

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