“La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir es evidente”.

Carmen Martín Gaite

 

 

¿Qué ha pasado con la mesa camilla? Eso decían nuestras abuelas cuando llegó la televisión a casa. Las conversaciones y los juegos de mesa se han ido sustituyendo por hiperconexiones internacionales con… ¿quién?

Estamos ocupados con más mensajes y conversaciones abiertas que nunca y… ¿Quién nos conoce de verdad? ¿Con quién nos atrevemos a compartir? ¿De quién nos interesamos?

 

Efectos de la soledad

 

Desde la última década de los 90 comenzaron a hacerse varios estudio sobre los efectos de la soledad en el Alzheimer, en el estrés, en la longevidad y en el estado de salud en general. Echando un vistazo a todos estos estudios os afirmo que sí, que la soledad tiene efectos nocivos en todas estas áreas.

Pero ojo, lo más impactante fue que, aunque la mayoría de estudios se dirigen a personas ancianas, quienes tienen una experiencia de soledad mayor son los adolescentes y los adultos jóvenes. Para después, alcanzar cifras similares en nuestros más mayores.

 

Estar solo puede afectarnos a todos. Y es que, la soledad puede vivirse perfectamente aun cuando estás rodeado casi permanentemente y los efectos preocupan.

¡Pero nuestra misión hoy es ser constructivos!

 

La soledad es diferente del aislamiento. Buscar estar aislados es necesario. Encontrarnos en un yo a yo para cuidar lo que necesitamos y también hacer una revisión oportuna sobre nuestra vida. Y algunos necesitamos estos retiros personales como fuente de salud.

Sin embargo, la soledad tiene que ver con la percepción escasa de estímulos, relaciones o personas con quienes compartir el amor. Ser social es una necesidad humana.

De hecho, pienso que optar por la soledad en realidad deja también a alguien más solo. Tu soledad siempre va a sumar otra soledad en el mundo. Alguien puede acompañarse de tus conversaciones, de tus pinturas, de tu música, de lo que escribes, de tu abrazo. Es necesaria nuestra expresión para erradicar la soledad de otros. Somos en nosotros, pero somos con el otro.

 

¿Qué podemos hacer para curar la soledad del mundo?

 

Hacerlo por partes, ocuparnos de nuestra porción del pastel. Acuérdate de que es en lo pequeño desde donde se produce el cambio y… ¡eres necesario para hacerlo!

Es precioso ver noticias de iniciativas como las que unen las guarderías con las residencias de ancianos, o restaurantes que abren sus puertas para compartir alimentos y mesa aun cuando no tienes recursos… estas transformaciones mágicas pueden surgir también dentro de nuestras casas cuando comenzamos a sanar nuestras relaciones y a cuidarnos entre el grupo más cercano.

Podemos relacionarnos de una manera más cuidadosa: Prestar atención a qué utilizamos para tapar nuestra soledad (la comida, el ruido, el tabaco, las redes sociales, la televisión) y así curarla de verdad. Comunicarnos.

También, si somos nosotros quienes nos sentimos solos, revisar en qué nos distanciamos de los demás. Si somos tolerantes o exigentes en nuestras relaciones, o si solo valoramos lo que nos separa del otro… Trampas como las de “elimina tus relaciones tóxicas”, que son muy válidas, a veces nos han hecho llegar a extremos y solo unirnos a personas afines a nosotros perdiendo la riqueza de la diversidad.

Podemos tomarnos un café por interés personal hacia alguien, o compartir con una persona lo que realmente nos pasa por dentro…

 

Es en la comunicación donde la soledad se desvanece y pasamos a sumar con el otro. Podemos exponer y recoger las necesidades que nos hacen humanos. La comunicación sana por dentro y sana a quien está junto a nosotros. Pues comunicar no es solo escribir mensajes o utilizar palabras para organizar la vida, sino manifestar lo que somos y hacerlo sumar con los demás.

Yo sí tengo esperanza en que Ministerios de la Soledad encuentren soluciones. Y podemos mirarlo juntos:

  1. Estamos en un camino de hacer objetivos sociales, cada vez más comunes.
  2. La sociedad necesita que nos relacionemos con tolerancia y comprobemos que en la diversidad se suma. Que no somos separados, sino unidos.
  3. Que creemos una visión del mundo con libertad y respeto.

Cuidemos al de al lado, démosle el espacio y nuestra escucha para que limpie su soledad y atrevámonos también a quitarnos la nuestra.

 

Con todo el amor del mundo, la compañía en Hune y siempre disponible en Hune para vosotros:

 

Paloma Mesonero-Romanos

 

 

¿Te encuentras solo? En Hune estamos creando un proyecto para ayudarte, contáctanos y podremos acompañarte.

 

 

 

Y, además, estas actividades podrán servirte en este camino:

SANAR LAS RELACIONES [Módulo abierto Inteligencia Emocional]

20 Abril

Más información aquí>

 

Curso de Comunicación Intensivo

4 – 16 Junio

Recorre los cinco pasos de la Comunicación

 

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