Llevamos un época de cambios profundos que requieren de nosotros adaptación, innovación, creatividad y flexibilidad para asumirlos, pero sobre todo exigen que nuestra ética, moral o valores sean más fuertes, porque estos cambios democratizan el poder y tenemos que ser responsables con él.
Internet y el mundo digital ha democratizado la información y el conocimiento, esto está transformando nuestra forma de aprender, de compartir y de analizar la información. En muchos países ha supuesto una revolución y en otros provoca una cambio más sutil , pero no por ello menos profundo.
Ahora estamos a las puertas de la siguiente gran revolución, que va a llevarnos a cambios que de nuevo nos dotan de poder democratizado y que va a transformar nuestro sistema de fabricación, distribución, logística, y consumo; en definitiva, el sistema económico y social.
Desde los años 70 en EEUU se formuló el termino DIY ( DO IT YOURSELF) hacerse uno mismo las cosas. En este momento, en la era digital esto se conoce como el movimiento MAKER (hacedor).
La tecnología, y sobre todo la que esta basada en sistema de código abierto (open source) permite la concepción de software y herramientas para que cualquier individuo fabrique cualquier cosa en cualquier lugar. Es decir, hoy y en breve, todos podremos materializar cualquier idea en materia tangible y además que esta idea fluya y sea compartida por el resto del mundo, hablamos de la fabricación personal.
Los scaners en 3d que permiten reproducir en código de software cualquier materia en formato 3D y ”fabricarlo” o reproducirlo en una impresión en 3D. Para bajar a tierra este concepto vamos a imaginar que se nos rompe una pieza del horno, un botón, que ahora tendríamos que ir a la casa del fabricante a pedir la pieza. Si no está descatalogada, esperar a que no las envíen y colocarla en el mejor de los casos. Lo normal es pagar a un técnico que nos cobre por venir a verlo, pida la pieza y vuelva con su coste a ponérnosla. Este proceso duraría unos minutos y con un coste infinitamente más bajo si pudiéramos bajarnos un pdf con el diseño en 3D del botón roto, de la red, imprimirlo en nuestra impresora 3d y colocarlo inmediatamente en su lugar. Pongo un ejemplo sencillo y sin implicaciones, pero sé que no habréis pasado por alto lo que esto significa en todo los aspectos , y ahora mismo estaréis disparando la imaginación con lo que ello representa. Sobre todo cuando esta impresoras en la actualidad pueden tener un precio de venta por debajo de los mil euros, y esto no ha hecho más que empezar.
Hemos oído noticias recientes de cómo alguien con este tipo de impresoras ha logrado fabricarse una pistola de plástico pero que dispara balas de verdad, o cómo se fabrican prótesis exactas a la parte de nuestro cuerpo que remplazan , por ejemplo una prótesis dental en 15 minutos te la llevas puestas. Hay algunas impresoras que incluso pueden imprimir tejido humano; en la medicina esto representa un nuevo milagro de la ciencia.
Como decía al inicio del post estos cambios nos hacen más poderosos y a más gente (a todos), por eso llevan implícito también una mayor responsabilidad y ética personal. Además de un nuevo “muévete rápido que esto vuelve a cambiar” y habrá puestos de trabajo y oficios que tendrán que reconvertirse de nuevo y evolucionar.
¿Nos vamos a convertir en unos Hacedores (Makers) generosos y solidarios dispuestos a buscar la sostenibilidad? Desde luego está en nuestra mano, ya que la producción y el derroche a escala dejan de tener sentido.