Llevo días reflexionando. Tomándome mi tiempo para emerger de esta cueva. Después de la experiencia del otro día que me hizo salir corriendo para meterme lo más dentro posible dentro de la metafórica cama mullida de mi zona de confort. Bueno, no tan metafórica, ha sido difícil no echarme a dormir directamente después del trabajo estos últimos días. He pasado largas horas entre estas plumas y estos almohadones.
Creo que lo que necesito es sobre todo un cambio. Un cambio es tan bueno como un descanso, de nuevo un dicho británico, de esos que tanto me gustan.
Un cambio de aires.
Sitios nuevos, gente nueva. Voy a viajar. Pronto. Y lejos.
Y a comenzar alguna clase de danza. O de cerámica. O de fotografía mejor.
Hay tantas cosas por probar ahí fuera…
Y voy a buscar un sitio que yo sienta como mío, profesionalmente hablando. Estos retos que ahora mismo se abren ante mí como acantilados peligrosos en mi trabajo no me ayudan a desarrollarme, sólo a sufrir momentos tan desagradables como los de las dos últimas presentaciones que he tenido que dar.
Como me dijo mi hermana hace poco, también desde la distancia que se ha acortado ahora que he salido a este mundo virtual, “No todo el mundo tiene por qué aprender a hablar en público. No es una habilidad que necesitemos todos.”
Y yo sinceramente no soy buena delante de la gente y no tengo por qué ponerme en esa situación que tanto miedo me provoca y que tan mal me lo ha hecho pasar últimamente.
Seguro que puedo encontrar otro puesto, otros retos que conecten más con lo que yo soy, con la Juana de verdad. Si lo mío no es dar discursos ni hacer presentaciones, no sé por qué narices me esfuerzo tanto en ello. No pasa nada por admitir los defectos. Esas cosas que odiamos tanto hacer no tienen por qué ser siempre “áreas de crecimiento”.
A veces uno está mucho mejor y más tranquilo donde está y no todos los miedos tienen por qué ser retados ni arrastrados a la luz.
Puedo vivir una vida muy plena sin necesidad de pasar otra vez por una presentación delante de nadie.
Y muy feliz.
Y tengo toda la intención de que así sea.