Cristina Manjón, conocida como Nita del grupo Fuel Fandango.

Cristina Manjón, Nita, componente del grupo Fuel Fandango y cordobesa de origen, es un ejemplo de mujer talentosa. Su último disco, “Origen”, fusiona estilos como el funk, el flamenco, la electrónica y, sobre todo, las raíces africanas, mezcla que le hace mostrar un atractivo único.

En este post queremos observar a Nita desde los temperamentos de su personalidad, para tratar de acercarnos a ella un poquito más, y además para apoyar y valorar lo que hay detrás del artista en estos tiempos que corren. 

Para su análisis, tendremos en cuenta la existencia de 4 temperamentos con los que toda persona cuenta, sobre los que Hipócrates (400 AEC) ya descubrió que provenían de 4 humores (bilis amarilla, sangre, flema y bilis negra). Por otro lado, las investigaciones que Joaquina Fernández García (1950 – 2017) hizo desde la comunicación no verbal.

Consideramos que los temperamentos son en parte los que permiten a la persona responder a los estímulos del exterior y relacionarse con los demás. Así pues, y a lo largo de diferentes entrevistas que ha concedido Nita, algunas de las frases habituales suyas, dejan en evidencia su temperamento sanguíneo (sangre), a través del cual valora el disfrutar de la vida, experimentar emociones, el positivismo y el buen rollo. Su sonrisa Duchenne característica y labios rojos, nos dejan percibir cualidades como la alegría y la viveza, tan necesarias en la convivencia entre personas. Tiende a interactuar con el otro a través de la mirada, en ciertas ocasiones se dispersa y su comunicación tanto verbal como paraverbal es desde las emociones y sensaciones. Esto casa además con el uso que hace en sus espectáculos de diferentes materiales y colores, que le dan una apariencia ornamentada y creativa. Por otra parte, la voz es cantarina y cálida en el diálogo, que junto a su gracia cordobesa nos genera una familiaridad y cercanía muy gratas. Y, como artista de profesión, pone todo su empeño en hacer lo que le gusta, y lo da todo en el escenario rozando casi la perfección.

Como temperamento sanguíneo, que es el que da verdadera importancia a las personas, valora la conexión entre los seres humanos, y a lo que está estrechamente unido su interés por colaborar en proyectos sociales, como ocurrió tras su estancia en Mali junto a niñ@s de la Fundación Voces. Es el temperamento melancólico (bilis negra) el que entra en juego, en este caso, con labores de servicio. Su melancolía en este caso también le permite mostrar su hermoso talento, no solo por la versatilidad de su voz y la perfecta afinación, sino por el dominio de diferentes artes como el cante, el baile, la actuación, la composición, y su capacidad innovadora y ecléctica tan llamativa.  Por otro lado, la intimidad es un aspecto a destacar en Nita, no sólo porque pone cuidado en no hablar de su vida personal en exceso sino porque valora la posibilidad de cantar en entornos más íntimos, en acústico, donde considera que el mensaje llega a la gente de una manera diferente que en los grandes escenarios. En cuanto a su comunicación no verbal, se observa por un lado el uso de gestos no exagerados y sí apropiados con ambas manos que acompañan su discurso, y por otro lado una expresión en sus ojos en la que en ciertas ocasiones se detecta un halo de tristeza. El temperamento melancólico de Nita además da su particular toque evidenciando las dificultades y la complejidad del trabajo que hace, y considerando la honestidad como un valor fundamental para la vida.

En cuanto a su postura corporal, ésta es relajada, cruza piernas cuando se sienta, en ciertas ocasiones mete las manos en los bolsillos estando de pie y su cuello es preferentemente largo, aspectos que forman parte de un temperamento flemático (flema). Sin embargo esto cambia cuando está bailando en escenarios grandes con músicas electrónicas o taconea flamenco pulsando el suelo con gran firmeza. Ahí es donde saca la fuerza del temperamento colérico (bilis amarilla) que podemos identificar además en una musculatura trabajada y un posicionamiento lleno de confianza y poder personal. La disciplina que le ha proporcionado el baile desde muy pequeña, han forjado en Nita tanto cualidades físicas como una actitud autodeterminada para lograr sus objetivos como artista, tal y como están mostrando sus trabajos.

Así pues, la combinación de los temperamentos en Nita, una mezcla particular que hacen de ella una persona y artista en potencia, nos dicen que tiene una naturaleza innata inevitable y, por otro lado, existe una área aún por explotar expresada en menor medida, y que invitamos a explorar como clave para encontrar el equilibrio interior de sus humores, y la consecuente estabilidad o completud que muchos buscamos.

La música mueve los corazones, despierta las mentes y transforma el mundo.

Gracias Nita por permitirnos aprender a través de tu arte.

Rebeca Rueda, experta en comunicación no verbal

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